Deje de usar la micro. La ruleta de saber si me podre sentar o esperar todo el viaje con mis herramientas. Prefiero caminar con ellas que esperar en ellas, por alguna razon pesa menos asi.
Detiene el colectivo un señor casi dibujado como viejo, de traje marrón y sombrero de ala. No tiene barba. Usa una muleta. Habla con esa voz de labios pegados, de encias, de garganta suave. Sabre describirlo mejor cuando me pase.
Le da un billete azul al chofer, quien exclama "Y tanta plata". Con lentitud el viejo le ofrece un negocio. Levanta su mano izquiera y me queda tratando de memorizar su mano, nudosa como una rama de parron, y la ultima falanje del indice esta desviada, no apunta hacia arriba y tiene la uña sana.
Las mejillas caidas, parece.
Desde mi asiento puedo ver su costado, una parte de sus gafas, como se deforma el camino a traves de ellas.
El chofer acepta el trato. Debe llevar de vuelta 100mil pesos en fotocopias a tal direccion.
Voy apretada. Todos usamos abrigos, menos el chofer.
22.7.14
Hoy no llovio.
6.6.14
○
Me da esa sensacion gastada y empalagosa.
Escribir me confunde para narrar, no se como hacer conjuntos, como poner una a tras una consonante y asi, hasta que se edifica una arquitectura para un mundo.
¿Cómo sera?
Me suena todo repetido. Vomito lo que ya habia masticado y lo vuelvo a masticar y hasta me lo vuelvo a tragar.
No puedo hacerlo ya por diversion.
Lamento que sea un lamento.
27.5.14
Tacto
Habia un cuento en el metro sobre una mujer que habia viajado a la capital, se habia quedado sola y encontraba abrazos en las mañanas apretadas, viajando en los vagones presionada con otros pasajeros.
A veces me he topado con espaldas que me gustan, que el azar deja frente a mi, de las que nunca me interesara el rostro, de las que me he tentado a apoyar la cabeza y cerrar los ojos. Compañeros de asiento con los que he topado las piernas y no nos molestamos en separarnos porque hace frio. Yo creo que nos extrañamo cuando uno se baja. Sonrisas de niños, ojos "como pepas".
Al final son esas las cosas que recuerdo, que a veces como el sol hay que son tibias y otras molestas... depende de la estacion.
15.5.14
Birdcage #4
Ese fue el día en que Ema me dejó sola. Klaus no llegó. Esperamos semanas.
Sin aviso dejo las tazas, las camisas, las hojas de té. Me dejó en una casa que era tan nuestra que era demasiado doloroso permanecer, era todo tan poco y tan grande.
Fueron las personas a las que no me hubiese gustado morir yo. A quienes les confié todo, pero ya separados... era como cortar una flor del tallo. Con el tiempo no supe quién era que. No supe que fui yo ahí.
Salí completamente sola, sin llevar un recuerdo más que los dibujados con arena en mi mente. "No esta mal olvidar" me había dicho ella.
- No esta mal olvidar - me dije.