21.3.14

Leí "Los Hombres que no amaban a las mujeres" / Stieg Larsson

Saqué mi equipo de música viejo y empecé a apilar libros como fuese hacía arriba en mi escritorio apoyándolos en la esquina. La mitad de esos libros son prestados, entre ellos está la saga Millenium.
Si no estoy mal, la trilogía ya tiene películas.
Me dijeron que era muy adictiva.
Pocas veces he leído novela negra y/o policial. He visto algo de cine noir.

El libro esta muy bien planeado, casi no adorna, da importancia a detalles gráficos, me refiero a lugares exactos, estilos, muebles de diseñador, correos electrónicos, nombres de tiendas, etc... Entrega los hilos conductores de la trama en paralelo, e insinúa sin exagerar pues espera que nosotros ya estemos especulando. Ya a las 100 páginas aún no tenía muy claro de que iría todo, disfruté la velocidad de la trama, tejiendo lentamente, se molesta en miles de detalles y genera un mundo convincente. Me tiré un poco el cabello al ir recibiendo cada detalle, pero me da remansos en que el protagonista también va digiriendo lo que se le va entregando.
Sabe muy bien cuanta información dar y donde ir pasando de una escena a otra para mantener enganchado. Si bien va relativamente lento, se pasa rápido con el ritmo y el estilo directo.

Personalmente me parecía un poco de animé el personaje de Lisbeth Salander, pero con el rato vas descubriendo que lleva el karma de los genios con una personalidad llena de inseguridades y complejos. Me encontré en ella varias veces.

No estuve en la situaciones más optimas para decir si efectivamente es una lectura adictiva. Ya de por si el título invita al morbo... y diré que cumple en ello. Tomé interés por todos los nombres nuevos que implica el sueco y unos índices aterradores sobre el abuso a las muejres en cada sección del libro.

Ya empecé el segundo.


Birdcage #3

Un día comprendí porqué dedicaban tanto tiempo a cosas cotidianas, aún cuando ambos podrían haber hecho absolutamente lo que quisieran. No existían en ningún papel y físicamente me habían demostrado que casi nadie les podía detener.
Me exasperaba como a veces pasaban semanas en algún lugar alquilado leyendo libros, saliendo a tomar té y paseando. Rechazaban todos los trabajos que llegasen cuando les daba por andar así. Los vi un par de veces, después de pagados de algún trabajo, lanzar los teléfonos al basurero tras de destrozarlos. El dinero les importaba en la medida que les daba libertad, pero lo que gastaban era muy poco en comparación de lo recaudado. Comprendí que tenían muchísimas deudas, pero no parecían pasar algún tipo de estrés al respecto, simplemente compraban tranquilidad.
Viví varios meses preocupándome de cuidar detalles, de las cuentas y muchas cosas que ellos no hacían, me preocupaba aún más por su relajo. Empecé a desear poder dormir tranquila. Olvidé disfrutar la comida y ni si quiera me preocupaba de como estuviese, beber era lo mismo y en la ropa sólo me importaba que fuese caro y me hiciese ver mayor.
Creo que un día pasé el limite, porque fue Ema quién me regañó. Ema normalmente no se preocupa por nadie ni se molestar particularmente con nadie, porque odia a todos.
Botó mi bowl con lo que sea que tuviese incluida la cuchara. Le hizo un gesto a Klaus y aguantando reír me preparó algo. Ema me quitó el telefono, me quitó los zapatos, la chaqueta, me dejó en camiseta y bragas. Me soltó el cabello. "Te apuesto que ese peinado tirante te hace ser más imbécil de lo normal" me dijo. Iba a reclamar, se me apretó el estomago, pero ella se dedicó a revisar mi agenda y mandó a todos mis clientes a que se fueran a tomar lejía... por decir un eufemismo. Si era ella quién se estaba haciendo cargo de algunos de mis problemas... en realidad no tenía mucho qué hacer o preocuparme, estaba hecho y Ema se encargaría se sacarle dientes a la gente. Yo no tengo ni la milésima parte de la fuerza anormal de ella, ni la inteligencia de Klaus.
Comprendí que a Ema le molestaba que no pudiese tener un momento tranquilo como ellos, porque les interrumpía. Llegué a lamer el plato de lo que sirvió Klaus y me dormí plácidamente tras tomar té.
Me costó tomar un ritmo así. Aprendí que con ellos no tenía que preocuparme de nada, ni si quiera de trabajar. Tampoco tenía que retribuir vivir a expensas de ellos. Klaus decía que mi normalidad era un punto fijo en su mundo, que hiciera lo que quisiera.
Nunca temí que no volviesen. Sólo temí que me dejaran.

17.3.14

Intermitentes

Me gusta el ocaso. Me gusta en la medida que se encienden las luces artificiales y conviven con lo que va quedando del día. Son colores nuevos, el teñido del azul oscuro contrastado con las ampolletas calidas y los focos frios del led, las luces que vienen de los autos, las que se van por la calle contraria, como pintan a los peatones los semaforos.
Los edificios parecen cubos de hielo con luces de navidad en su interior. Veo la cara de uno, luces que se apagan y encienden, las cortinas de colores a ventanas cerradas o flameando a ventanas abiertad. Si no miras ninguna en especial a esta hora notaras varios parpadeos de gente que ve television en una habitacion a oscuras, notaras en los flashes quienes ven el mismo canal. La torre entel a lo lejos se torna naranja y tiñe ciclicamente la fachada. Me pregunto en que mas se pareceran aquellas personas que ven el mismo canal, los separa un solo piso ¿ Se habran visto alguna vez?
Las ventanas solitarias sin cortinas, de ampolletas peladas, las siluetas de las macetas.
El concreto se parece cada vez se parece más al cielo, pero es solo eso.

13.3.14

Birdcage #2

Esperó que se extinguiera de la persona que tenia en frente, de los objetos y del aire aquel color naranja de antes de que el sol se esconda. ¿Porque es tan diferente el sol al amanecer y al atardecer? Ambos debiesen de deformarse en color con la accion de la atmosfera, pero aun asi. Por algo hay tantas leyendas sobre guerreros que luchan cada noche para que vuelva a amanecer.
Esperó que se encendiesen las luces de los edificios enrededor. La noche en la ciudad estaba inundada de colores extraños. Quizas se daba porque habian introducido algo foraneo: concebia la oscuridad como un elemento puro.
Le preguntó si alguna vez habia pensado que pasaría si no se volviesen a ver, si uno no llegase al tiempo acordado. ¿Qué haría?
Estaban de acuerdo en nunca celebrar fechas que se consideraban importantes por convencion. La unica que existía en sus mentes era año nuevo por un tema de calendarizacion, las otras las consideraban en la medida que pudiesen influir en el trabajo. Ella se refirió a eso. Le dijo que le parecía bien que nunca celebrasen, porque si alguna vez uno se quedaba solo, no habria algo que todos los años le recordara cosas que se habrían vuelto amargas.
Él le dijo que estaba equivocada. "Fue un error eso también. Significó que desde ese momento nos era más importante la compañía del otro, que nada era más importante ¿Qué haría si simplemente el hecho de pasar un dia me recuerde que ya no estás?".
Fue más poderoso que cualquier otra declaracion que suela hacer la gente.
No dijeron nada más, no se lo podian permitir.