27.5.14

Tacto

Habia un cuento en el metro sobre una mujer que habia viajado a la capital, se habia quedado sola y encontraba abrazos  en las mañanas apretadas, viajando en los vagones presionada con otros pasajeros.
A veces me he topado con espaldas que me gustan, que el azar deja frente a mi, de las que nunca me interesara el rostro, de las que me he tentado a apoyar la cabeza y cerrar los ojos. Compañeros de asiento con los que he topado las piernas y no nos molestamos en separarnos porque hace frio. Yo creo que nos extrañamo cuando uno se baja. Sonrisas de niños, ojos "como pepas".
Al final son esas las cosas que recuerdo, que a veces como el sol hay que son tibias y otras molestas... depende de la estacion.

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